INVESTIGACIÓN

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De la mano de un hombre santo

Samuel Fernandez

De la mano de un hombre santo

Radicado en la Facultad de Teología, el Centro de Estudios y Documentación Padre Hurtado ha reunido y procesado todo el material posible –escrito, fotográfico y audiovisual– relacionado con el santo chileno. La colección, manejada por el padre Samuel Fernández, ya cuenta con documentos tan valiosos como los manuscritos que él redactaba para preparar sus charlas, clases y eucaristías.

"La Universidad ha de formar hombres, antes que todo, Hombres, no archivos ambulantes, ni grandes eruditos. La actitud principal del profesor ha de ser la de dar una visión de conjunto. La Universidad debe dar ese hábito hacia la verdad. Sabiduría no es erudición. La mera erudición es pesada, amontona ladrillos como una fábrica (...).

Nuestros alumnos además de especialistas tienen una misión en la sociedad. El que se especializa demasiado, se aísla. El que quiere vivir en el organismo social tendrá de alguna manera que compenetrarse con los otros".

Así reflexiona el padre Alberto Hurtado en un escrito que preparó para una de sus charlas en un retiro para profesores de la Universidad Católica en 1940. Tras regresar a Chile en 1936, desde Lovaina, Bélgica, donde cursó estudios de Teología y Pedagogía, el santo sacerdote se abocó a una intensa labor pastoral, en una tarea educativa que fue mucho más allá de sus compromisos académicos en la UC –donde hizo clases de Psicopedagogía y Cultura Católica en distintas facultades– y en el Colegio San Ignacio.

Llevó su palabra a cada espacio público que ocupó, pero fue especialmente en los retiros de los más jóvenes en los cuales dio a conocer su pensamiento, ya que una de sus grandes preocupaciones eran quienes tenían en sus manos el futuro de Chile.

En este afán, el sacerdote –canonizado el 23 de octubre de 2005– redactó apuntes, cartas, informes, pautas de entrevistas con sus superiores, conferencias, comunicados, charlas a seminaristas, académicos y eucaristías, entre otros documentos, lo que quedó plasmado en 10.000 páginas escritas de su puño y letra o a máquina, las cuales durante años estuvieron guardadas en un archivo que la Compañía de Jesús elaboró especialmente para el proceso de su canonización.

Padre Hurtado

El centro

En 1999, el padre Samuel Fernández, ex decano y actual director de Investigación y Posgrado de la Facultad de Teología de la UC, se enteró de la existencia de estos documentos y de inmediato se dio a la tarea de copiarlos, transcribirlos y analizarlos con el fin de que fueran publicados, al ver en ellos "un valioso tesoro" que, a su juicio, era necesario dar a conocer.

Con la colaboración desinteresada de muchos alumnos de la UC, los manuscritos fueron procesados, en un trabajo que dio origen al que hoy es el Centro de Estudios y Documentación Padre Hurtado. Creado oficialmente por decreto de rectoría el año 2003, está radicado en la Facultad de Teología y su principal objetivo es ofrecer a la comunidad científica una base de datos lo más completa posible referida al padre Hurtado. Su colección contiene además testimonios de quienes lo conocieron, imágenes fotográficas y cintas de video donde aparece el sacerdote jesuita.

Dirigido por el propio padre Samuel Fernández y con Mariana Clavero como investigadora y coordinadora de un grupo de trabajo –ayudantes y voluntarios, muchos de ellos alumnos de esta casa de estudios–, esta unidad desarrolla además una intensa labor dando charlas en parroquias, colegios y otras universidades. Los profesores que trabajan con el material del centro están abocados principalmente al estudio de lo reunido desde diversas perspectivas disciplinares, con el fin de establecer su contexto y relevancia, además de buscar difundir a buen nivel académico la obra del fundador del Hogar de Cristo.

Los textos

textos padre hurtadoSin duda, de la totalidad recopilada, los escritos son el aporte más novedoso y más valioso. Para ordenarlos, estudiantes y académicos los registraron cuidadosamente en forma digital e incluso un alumno, el hoy ingeniero Matías Hepp, como parte de su proceso de titulación, creó un programa que es un motor de búsqueda por palabras, el cual se puede bajar del sitio web oficial del centro http://www.padrehurtado.com. Este permite acceder al contenido de los originales, pero también a diversos libros del padre Alberto Hurtado, algunos de ellos inéditos, y a publicaciones elaboradas en el centro de estudios.

Los archivos digitalizados –muchos de ellos provenientes de cuadernos y libretas de apuntes– se encuentran en formato jpg y en word. Algunos muestran una caligrafía clara, ordenada y pulcra del padre Hurtado, mientras que en otros se percibe el apuro. Los transcriptores han efectuado una labor dedicada y detallada, y la coordinadora Mariana Clavero ha estado a cargo del análisis sistemático y de la datación de los manuscritos.
"El valor de los escritos radica en que son espontáneos, pues se trata de notas personales o apuntes para dar una meditación de retiro, donde a través de las palabras es posible apreciar en toda su frescura las insistencias y las pasiones del padre Hurtado", explica el padre Samuel Fernández. El espectro de temas es amplio, pasando por algunos como la vida, el matrimonio, la fe, la vocación sacerdotal, la universidad, Dios y el hombre, hasta la religión. "El padre Alberto Hurtado se preparaba bien para dirigirse a los demás: escribía lo que pensaba decir. Más que a un académico, estos escritos reflejan a un hombre de acción que busca comprender los problemas de su época y que reflexiona su propia acción. Por otra parte, manifiestan su dimensión espiritual, su vida de oración, su compromiso con Cristo y con la Iglesia: allí se encuentran los motivos más profundos de su compromiso con los pobres", destaca el director del centro de estudios.
Sobre todo, en los documentos está presente su alma pastoral, reflejada en su ahora conocida afirmación "Contento, señor, contento", que utilizaba cuando había que enfrentar las dificultades de la vida.

"Jaculatorias del fondo del alma, contento Señor, contento. Y para estarlo decirle a Dios siempre, Sí Padre. El que hace la voluntad de Dios, ama a Dios, y a aquel que ama a Dios, vendremos y haremos en él nuestra morada, y haremos brotar en el fondo del alma una fuente de aguas vivas, de paz y gozo, que brota hasta la vida eterna. Cristo es la fuente de nuestra alegría. En la medida que vivamos en Él viviremos felices", decía por ejemplo en la primera conferencia a señoras en la Parroquia de Viña del Mar, el 12 de septiembre de 1946.

A través de la lectura de los escritos es posible apreciar el mensaje, pero también la personalidad del padre Alberto Hurtado en amplias dimensiones. "Se nota que era una persona apasionada y vehemente. Era muy buen comunicador, pero, más allá de eso, tenía mucho que comunicar", enfatiza el padre Fernández.

Los datos

El Centro de Estudios y Documentación Padre Hurtado guarda todos los archivos con el fin de centralizar los recursos para ofrecer, al mundo científico, los elementos necesarios en la elaboración de investigaciones en torno a quien es considerado uno de los personajes chilenos más relevantes del siglo XX.

Hasta ahora, el centro ha realizado varios proyectos de investigación, entre ellos dos Fondecyt y algunas tesis de grado y otras de postgrado, con el objetivo de comprender qué llevó al padre Hurtado a entregarse por los pobres con tanta generosidad y a proclamar sin descanso el evangelio de la justicia. De acuerdo a los testimonios de quienes lo conocieron, se destacó por sus indiscutibles cualidades humanas que hicieron de él una persona extraordinaria: talento, elocuencia, simpatía, optimismo, audacia, vehemencia, tenacidad y alegría.

"Hoy, nuestra mayor satisfacción como centro es saber que gracias a este trabajo mucha gente puede leer y tener acceso directo a los textos del padre Hurtado y de esa manera se beneficia de este tesoro tan grande. Reporta una gran alegría enterarse de que alguna publicación suya ha tocado la vida de una persona. En este sentido, nuestra mayor satisfacción es colaborar para que su predicación siga viva", dice el padre Fernández.


PUBLICACIONES

Un fuego que enciende otros fuegos es un texto pastoral que muestra al padre Alberto Hurtado desde una selección de escritos breves como un hombre coherente, entusiasta, carismático, entregado a la oración, de temperamento vigoroso, que combina con una profunda humildad, una intensa espiritualidad y, a la vez, comprometido con las realidades cotidianas. El libro está llegando a las 500 mil copias, y ha sido publicado en Chile, Argentina, Colombia, México, Brasil, Portugal, Francia e Inglaterra.

Desde 2002 hasta 2005, el Centro de Estudios y Documentación Padre Hurtado ha publicado cinco volúmenes de escritos inéditos: Un disparo a la eternidad, Cartas, Moral social, La búsqueda de Dios y Una verdadera educación, todos ellos editados por profesores de Ciencias Sociales y Teología, entre ellos Patricio Miranda, Violeta Arancibia, el padre Jaime Castellón y Samuel Fernández.


UN DISPARO A LA ETERNIDAD

"La figura del padre Hurtado es como una puerta de entrada para poder conocer más a Cristo y para comprometer la propia vida con los demás, en especial, con los más pobres", afirma el padre Samuel Fernández, quien cita al hombre santo en una meditación sobre su propia existencia escrita muy probablemente en 1943:

"¿Y yo? Ante mí la eternidad. Yo un disparo a la eternidad. Después de mí, la eternidad. Mi existir, un suspiro entre dos eternidades.
Bondad infinita de Dios conmigo. Él pensó en mí hace más de cientos de miles de años. Comenzó (si pudiera) a pensar en mí y ha continuado pensando, sin poderme apartar de su mente, como si yo no más existiera. Si un amigo me dijera: los once años que estuviste ausente, cada día pensé en ti ¡cómo agradeceríamos tal fidelidad! Y Dios ¡toda una eternidad!

Mi vida pues, ¡un disparo a la eternidad! No pegarme aquí, sino a través de todo, mirar la vida venidera. (...) Cuando uno piensa que tan pronto terminará lo presente saca uno la conclusión: ser ciudadanos del cielo, no del suelo".