Con investigaciones que conectan evidencia, territorio y justicia social, cuatro académicas UC representaron a la universidad en uno de los encuentros más relevantes del país sobre ciencia e innovación con enfoque de género.

Alrededor de 350 personas se reunieron el 28 y 29 de octubre en la Universidad de La Serena para participar del II Congreso de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación con Perspectiva de Género, instancia organizada por dicha casa de estudios junto a la Universidad Bernardo O’Higgins en el marco de la Red de Proyectos InES Género del Ministerio de Ciencia. El encuentro congregó a investigadoras e investigadores de todo el país, equipos interdisciplinarios, estudiantes y autoridades nacionales vinculadas al avance de una agenda científica más inclusiva.
El congreso contó con la presencia de la Seremi de Ciencia de la Región de Coquimbo, Marcela Fernández; la asesora de género de ANID, Rayen Hellwig; la vicerrectora académica de la Universidad de La Serena, Alejandra Torrejón; y el vicerrector académico de la UBO, Jorge Arias, además de múltiples equipos InES Género a nivel nacional. Destacaron también dos charlas magistrales de gran relevancia: Varinka Farren, con “Innovar con perspectiva: el rol de las mujeres en la articulación ciencia-industria”, y la investigadora argentina Laura Pautassi, con “Transformando necesidades: el derecho humano al cuidado en la agenda universitaria”.
En este espacio, la Pontificia Universidad Católica de Chile estuvo representada por cuatro investigadoras que presentaron estudios sobre educación, salud, movilidad urbana y formación docente, todos ellos articulados desde una mirada crítica y profunda sobre las desigualdades de género en distintos ámbitos. A través de sus ponencias, pusieron en valor la generación de evidencia situada, interdisciplinaria y directamente conectada con los desafíos sociales del país.
Conoce más sobre cada investigadora y sus estudios a continuación:
Claudia Vásquez Ortiz
Estudio: MQ649PL – Actitudes del profesorado de educación básica hacia la enseñanza de la estadística y la probabilidad: ¿Una cuestión de género?
Campus Villarrica UC

La investigación presentada por la académica Claudia Vásquez aborda una de las temáticas menos exploradas en el ámbito educativo: cómo las actitudes del profesorado influyen en la enseñanza de la estadística y la probabilidad, especialmente en lo referido a expectativas, sesgos y diferencias de género. “Las actitudes del profesorado modelan lo que ocurre en el aula tanto como los contenidos”, explica, destacando que estos factores pueden condicionar trayectorias académicas desde etapas tempranas.
Su estudio identifica la persistencia de estereotipos que asocian ciertas áreas del conocimiento, como la matemática, a perfiles específicos del estudiantado, lo que repercute en la participación y motivación de niñas y niños. En territorios rurales como Villarrica, donde también ha desarrollado trabajo, observó que la escuela cumple un rol comunitario clave y que los cambios pueden ser significativos cuando el entorno se involucra activamente.
Un aporte central de su investigación es la elaboración de un diagnóstico sobre las actitudes docentes en torno a la estadística y la probabilidad, junto con orientaciones didácticas para mejorar la enseñanza desde un enfoque de equidad. “El desafío es pasar de la sensibilización a la práctica”, afirma, enfatizando la necesidad de diseñar instrumentos, tareas y retroalimentaciones que reduzcan brechas.
Los resultados ya están siendo transferidos a escuelas de la zona, donde se implementan talleres y recursos que fortalecen la alfabetización estadística con perspectiva de género. Esta conexión con el territorio permite que la investigación tenga impacto más allá del aula universitaria y aporte a comunidades educativas diversas.
Para Vásquez, representar a la UC y al Campus Villarrica en el congreso “es un honor y una responsabilidad”, destacando que investigaciones como la suya demuestran cómo la evidencia puede transformarse en políticas curriculares y prácticas pedagógicas más justas.
María Alejandra Inostroza Correa
Estudio: Tejiendo Redes: Las experiencias espaciales y de movilidad en la vida cotidiana de mujeres cuidadoras y micro emprendedoras informales en Santiago de Chile.
Escuela de Trabajo Social

La investigación presentada por María Alejandra Inostroza surge de la necesidad de visibilizar un ámbito históricamente relegado: las experiencias de movilidad, cuidado y trabajo de mujeres que desarrollan microemprendimientos informales desde el hogar. Como explica la académica, gran parte de estas actividades ocurre dentro del espacio doméstico y se sostiene simultáneamente con labores de cuidado asignadas socialmente a las mujeres, lo que genera una sobrecarga global de trabajo. “Estas dinámicas permanecen invisibilizadas y condicionan profundamente la vida cotidiana”, señala, destacando que incorporar una perspectiva de género permite comprender cómo estas desigualdades se producen y reproducen.
Entre los hallazgos del estudio se observa que las mujeres despliegan estrategias complejas para compatibilizar el cuidado y el microemprendimiento, negociando tiempos, desplazamientos y usos del espacio dentro y fuera del hogar. La movilidad, comenta Inostroza, “no es solo traslado”, sino también una carga mental, emocional y logística que influye en su bienestar y en la autonomía con la que pueden participar del trabajo remunerado. El microemprendimiento aparece como una vía de inclusión social, aunque inmerso en escenarios de precariedad, baja protección social y escasa corresponsabilidad.
Un aporte central del proyecto es la demostración de cómo las desigualdades de género estructuran tanto la gestión del tiempo como el acceso a la ciudad. Incorporar este enfoque, explica la investigadora, permite identificar patrones que no serían visibles desde análisis puramente económicos o urbanos. “El género muestra cómo se distribuyen de manera desigual las tareas de cuidado y la participación laboral, y abre la puerta a políticas públicas más justas”, comenta.
El estudio “Tejiendo Redes” pone especial atención en la producción de conocimiento situado, construido desde las experiencias reales de mujeres en territorios vulnerables de Santiago. Para Inostroza, participar en el congreso fue una oportunidad para dialogar con investigadoras de distintas disciplinas y regiones, y para posicionar estas vivencias en debates nacionales sobre ciudad, trabajo y cuidados. “Es fundamental visibilizar realidades que suelen quedar fuera de las estadísticas y de las agendas institucionales”, afirma.
Finalmente, la académica destaca que encuentros como este fortalecen redes académicas y comunitarias, impulsan nuevas líneas de investigación y permiten reconocer la centralidad de la vida cotidiana y los cuidados en la creación de conocimiento social. “Estos espacios validan metodologías que ponen en el centro las voces de las mujeres y muestran que la perspectiva de género no es un complemento, sino una dimensión esencial para comprender nuestra realidad”, reflexiona.
Ximena González Briones
Estudio: MF565GB – Barreras percibidas por enfermeras de servicios de pediatría para la implementación de un plan de cuidados humanizados.
Escuela de Enfermería UC

El trabajo presentado por la académica Ximena González surge de la necesidad de comprender por qué, pese a la formación y vocación de cuidado, muchas enfermeras pediátricas enfrentan dificultades para ofrecer cuidados humanizados. La investigación se desarrolló junto a un equipo de enfermeras y una trabajadora social, con una vasta trayectoria en pediatría, neonatología y oncología infantil.
Entre los resultados más relevantes destacan la sobrecarga laboral, la mecanización del cuidado, la falta de registros específicos, la ausencia de capacitaciones y la carencia de fondos institucionales. “Observamos barreras estructurales y también diferencias personales que dificultan la construcción de relaciones profundas con niños, niñas y sus familias”, explica la investigadora.
El estudio releva además que estas barreras generan incertidumbre, temor y una sensación de pérdida de autonomía en los pacientes, afectando la experiencia de hospitalización. Identificarlas es un paso clave para proponer mejoras en los sistemas de turno, los procesos de capacitación y el diseño de políticas de cuidado integral.
González destaca que la investigación se nutre directamente de la experiencia de enfermeras activas en hospitales y clínicas del país, lo que otorga una mirada real y situada sobre la práctica. Este enfoque permite proyectar recomendaciones que tienen impacto directo en el bienestar de los pacientes y sus familias.
Sobre su participación en el congreso, señala que “fue una instancia para visibilizar investigaciones que nacen desde la experiencia clínica y que buscan mejorar la calidad del cuidado”. Asimismo, valoró la presencia de tantas investigadoras del país compartiendo evidencia y propuestas desde sus disciplinas.
CAROLINA ROJAS QUEZADA
Estudio: QT487GB – Mujeres y sus actitudes hacia la electromovilidad en Santiago de Chile (ELECTRA). (Investigación premiada en la categoría referente en Movilidad Chile y Latinoamérica por el concurso Mujer en Ruta 2025).
Instituto de Estudios Urbanos y Territoriales UC – CEDEUS

La académica Carolina Rojas presentó los avances del proyecto ELECTRA – investigación realizada gracias a un fondo del concurso Interdisciplina en Género, financiado por el proyecto InES Género UC y la Dirección de Investigación (2023)- cuyo foco está en comprender cómo las mujeres viven y perciben la electromovilidad en Santiago, una temática donde convergen sustentabilidad, urbanismo, género y justicia social.
Su interés por la movilidad urbana con enfoque de género surgió tempranamente durante su formación en geografía y en proyectos internacionales de movilidad.
Su investigación evidencia que las mujeres realizan trayectorias más encadenadas y multimodales, con mayor dependencia del transporte público y de infraestructuras seguras, lo que influye directamente en la adopción de tecnologías de movilidad eléctrica. “No basta con ofrecer tecnologías limpias si no se abordan las brechas sociales y espaciales que condicionan su uso”, señala.
Uno de los aportes más relevantes es la mirada interdisciplinaria del estudio, que integra encuestas representativas, modelación cuantitativa, talleres participativos y mapeo de trayectos cotidianos. Esta combinación metodológica permitió visibilizar no solo los datos, sino también las emociones, cargas de cuidado y percepciones de seguridad que enfrentan las mujeres. “Humanizar los datos es fundamental para orientar una transición justa”, sostiene.
ELECTRA demuestra que la sustentabilidad urbana debe medirse también en términos de equidad, y que la electromovilidad no puede planificarse sin considerar la experiencia situada de las mujeres. Este enfoque la llevó a recibir dos reconocimientos nacionales e internacionales del programa Mujer en Ruta, que premia liderazgos femeninos en movilidad.
Para Rojas, participar en el congreso fue una oportunidad de diálogo con investigadoras de diversas regiones, donde la electromovilidad aún no es parte del paisaje cotidiano. “Este espacio confirma la importancia de que la investigación con enfoque de género informe políticas públicas y transforme la planificación urbana”, afirma.